
En la comuna de Las Condes, uno de los sectores más reconocidos por su desarrollo urbano y prestigio residencial, se esconde un drama cotidiano que golpea a vecinos y comerciantes: la inseguridad en torno a la calle Sánchez Fontecilla.
Durante los últimos meses, se han registrado robos reiterados en casas y oficinas, aprovechando los momentos en que los moradores no están presentes. La mayoría sin denuncia indican los vecinos. El caso más emblemático es el de un centro médico infantil, que en menos de un semestre sufrió dos asaltos consecutivos, dejando a familias y profesionales en estado de alerta permanente.
Testimonios de miedo y abandono
Un comerciante del sector, que prefirió mantener el anonimato por temor a represalias, asegura que la Municipalidad de Las Condes no ha mostrado preocupación real por la zona.
“Estamos atentos a que se produzca otro robo en las próximas 48 horas, sin que el municipio intervenga realmente”, señaló con resignación.
La percepción compartida por los vecinos es clara: la seguridad se concentra en otros barrios, mientras que «Sánchez Fontecilla se siente abandonado«.
Un sector de alto riesgo
La ubicación geográfica del barrio incrementa la vulnerabilidad. Uno de sus frentes colinda con el río y el límite con Providencia, lo que facilita la huida de delincuentes en vehículos por vías despejadas durante la noche.
El entorno, con pocas casas habitadas y escasa vigilancia, convierte al sector en un terreno fértil para el delito.

Seguridad insuficiente
Vecinos denuncian que incluso los kioscos instalados en la calle de seguridad ciudanana permanecen sin resguardo policial ni patrullajes regulares. La instalación de cámaras de vigilancia, aunque necesaria, no parece suficiente. Lo que se reclama con fuerza es presencia activa de seguridad ciudadana recorriendo el sector. De lo contrario, advierten, la única alternativa será contratar seguridad privada, un gasto que no todos pueden afrontar.

La sensación de abandono
La conclusión de los afectados es dura: La municipalidad prioriza otros sectores. Por ello los vecinos de Sánchez Fontecilla se sienten desprotegidos. En est Contexto, el temor a nuevos robos es constante y la confianza en las autoridades, mínima. El drama de este barrio refleja un dilema mayor: ¿qué ocurre cuando la seguridad pública deja de ser un derecho universal y se convierte en un privilegio de unos pocos sectores?
La voz de Las Condes
De acuerdo a lo indicado por los vecinos, el municipio ha tomado contacto con varios afectados, indicando que la posibilidad de cámaras o más vigilancia es un tema que requiere un proceso más burocrático que implica tiempo y «bastante tiempo», según nos dicen. En otro caso, nos señalan que les han pedido denunciar el accionar de los delincuentes ya que la suma de denuncias en un mismo sector, puede hacer que aumente la presencia de Seguridad Ciudadana. «Eso es lo más cercano a decir mientras más víctimas existan, entonces sabremos donde hay que estar» indica un académico jubiliado vecino del sector..
Con todo lo anterior vamos a solicitar a la Municipalidad de Las Condes una entrevista a fin de conocer su apreciación sobre lo que pasa en este sector.



