
Entrevista a Pedro Palominos, experto en tecnologías emergentes de la USACH
En los últimos años, el concepto de Smart Cities o Ciudades Inteligentes ha pasado de ser una visión futurista a una realidad en proceso de desarrollo. La inteligencia artificial (IA) juega un papel crucial en esta transformación. Para entender mejor su impacto y sus perspectivas futuras, entrevistamos a Pedro Palominos, experto en tecnologías emergentes de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y Director de Samartcity-Lab Usach.
I. Transformación Urbana y Recursos:
Pregunta 1: Las ciudades enfrentan desafíos significativos en la gestión de recursos como el agua, la energía y los residuos. ¿Cómo puede la IA ayudar a gestionar estos recursos de manera más eficiente y sostenible? ¿Podría mencionar algunos casos de éxito en ciudades que ya aplican estas tecnologías?
La inteligencia artificial (IA) desempeña un papel importante en la gestión eficiente y sostenible de recursos críticos como agua, energía y manejo de residuos en las ciudades. Por ejemplo en el caso del agua, mediante sensores y algoritmos de IA se pueden detectar fugas en redes de distribución, optimizando el uso del agua y reduciendo pérdidas. También puede ayudar a la predicción de su consumo, analizando datos climáticos e históricos para anticipar necesidades futuras, mejorando así la planificación y su almacenamiento. Por ejemplo en Singapur con su sistema «Smart Water Grid» que usa IA para monitorear el flujo y calidad del agua en tiempo real, mejorando la eficiencia de la red hídrica, o en el municipio de Seosan, en Corea del Sur que posee un sistema inteligente de gestión del agua para reducir el consumo de agua y las fugas, mediante el uso de medidores inteligentes, transmisión inalámbrica de datos y sistemas de toma de decisión.
Respecto a la gestión de la energía, la IA gestiona las «smart grids» ajustando automáticamente la distribución de energía según la demanda. En el caso de un edificio se puede usar algoritmos optimizan el uso de energía en sistemas de calefacción, ventilación e iluminación, un ejemplo de éxito es Copenhague, Dinamarca, donde se usa IA para optimizar el funcionamiento de su red de calefacción urbana, reduciendo el consumo de combustibles fósiles.
En relación a la gestión de residuos, Seúl, Corea del Sur, posee un sistema de recolección inteligente utiliza IA para ajustar frecuencias y rutas de recolección según la generación de residuos en tiempo real. La IA ayuda también a sistemas de visión para identificar y separar tipos de residuos para su reciclaje.
II. Movilidad Inteligente:
El transporte urbano es uno de los aspectos más críticos en las ciudades modernas. ¿Qué papel desempeña la IA en mejorar la movilidad urbana y reducir la congestión? ¿Ve viable la implementación de vehículos autónomos en América Latina en un futuro cercano?
La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la movilidad urbana mediante aplicaciones innovadoras que optimizan el transporte y reducen la congestión. Por ejemplo en Los Ángeles, EE. UU. posee un sistema denominado «ATSAC» que optimiza los semáforos con IA, disminuyendo los tiempos de viaje y el consumo de combustible. La IA se puede usar en la predicción de patrones de tráfico, mediante modelos para anticipar la congestión y sugerir rutas alternativas.
En relación al transporte público, en Curitiba, Brasil, implemento con IA la optimización de su sistema de autobuses, mejorando la puntualidad y la experiencia de los usuarios. También la IA se utiliza para la optimización del mantenimiento de vehículos, evitando interrupciones.
Por otra parte, está la movilidad de los ciudadanos., que utilizan aplicaciones de plataformas que utilizan IA y que integran opciones de transporte público, bicicletas compartidas y vehículos de transporte privado, optimizando así su movilidad. También estos sistemas utilizan precios dinámicos, donde se IA ajusta tarifas en función de la demanda, incentivando el uso en horarios de baja afluencia.
Respecto a los vehículos autónomos (VA), si bien ayudaran a reducir la congestión mediante una conducción eficiente se espera que entre 5 a 10 años, se produzca una adopción gradual de estos vehículos en corredores exclusivos para autobuses o transporte público. Esto se debe a que su implementación requiere una inversión significativa en infraestructura vial y conectividad (5G y 6G), además se necesitan regulaciones claras para el uso de VA y una aceptación social y la educación vial que son críticas. Cabe recordar que el 2019 se presentó un minibús con capacidad transportar 12 personas y 100% eléctrico, siendo el primer vehículo autónomo de Chile y Latinoamérica que estaba iniciando su etapa de marcha blanca en un circuito al interior del Parque O’Higgins. Experiencias similares hay en Buenos Aires y en Sao Paulo.
III. Seguridad y Vigilancia:
La seguridad es una preocupación clave en cualquier ciudad. ¿Cómo puede la IA ayudar a mejorar la seguridad pública mediante el análisis de datos en tiempo real y el reconocimiento facial? ¿Qué desafíos éticos surgen de esta tecnología?
La seguridad urbana se está transformando mediante la recopilación y el análisis de datos en tiempo real, el reconocimiento facial y otras tecnologías avanzadas. La IA tiene un enorme potencial para mejorar la seguridad pública, pero su implementación debe equilibrar eficacia y ética. Con regulaciones adecuadas y un enfoque en la privacidad y los derechos humanos, estas tecnologías pueden transformar positivamente las ciudades modernas.
En seguridad publica la IA se emplea en procesa imágenes de cámaras para identificar comportamientos sospechosos o detectar eventos anómalos, para la predicción del crimen, mediante algoritmos predictivos analizan datos históricos y patrones para identificar zonas de alto riesgo y recomendar estrategias de prevención. También se utilizan sensores inteligentes y sistemas de IA que alertan a las autoridades en tiempo real sobre incidentes como disparos, accidentes o emergencias médicas.
En relación al reconocimiento facial, se cruzan imágenes de cámaras con bases de datos de criminales buscados, para buscar sospechosos. En Shenzhen, China, por ejemplo se usa IA para detectar infracciones de tráfico y reconocer a peatones que cruzan imprudentemente, notificándoles en tiempo real y en nuestra Región Metropolitana este año se comenzó a operar el Sistema Integrado de Teleprotección con Inteligencia Artificial (Sitia) que es una iniciativa piloto impulsada por el Ministerio del Interior, que busca aprovechar el potencial de la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes para mejorar la prevención del delito y reforzar la seguridad de las personas y los territorios. Sitia está diseñado para detectar principalmente vehículos robados, personas perdidas y prófugos de la justicia, centrándose inicialmente en el sector centro norte de la Región Metropolitana.
Respecto a los desafíos éticos, el tema de la vigilancia masiva con reconocimiento facial puede invadir la privacidad de los ciudadanos al monitorear sus actividades cotidianas, además, sin regulaciones adecuadas, los datos recolectados podrían ser mal utilizados por autoridades o terceros. Por otra parte, la discriminación y sesgos por datos de entrenamiento que contengan sesgos raciales, de género o sociales, podrían reforzar prácticas discriminatorias, como también la identificación incorrecta, pueden llevar a arrestos injustos, especialmente en comunidades vulnerables. Por ello hay que avanzar en Establecer leyes que limiten el uso de la IA para vigilancia, garantizando que respete la privacidad y los derechos humanos; implementar mecanismos para auditar cómo se entrenan y aplican los algoritmos de IA; involucrar a la comunidad en la toma de decisiones sobre la adopción de tecnologías de vigilancia y finalmente diseñar sistemas que minimicen sesgos y errores, asegurando un uso responsable.
IV. Salud Pública y Medio Ambiente:
La gestión ambiental y la salud pública son áreas donde la IA también puede marcar una diferencia. ¿Cómo pueden los sistemas de IA ayudar a prevenir brotes de enfermedades y gestionar la calidad del aire y del agua en una ciudad inteligente?
La IA tiene un impacto significativo en la prevención de enfermedades y en la gestión de la calidad del aire y el agua. Al integrarse con tecnologías como IoT y Big data, estos sistemas permiten a las ciudades inteligentes abordar los desafíos de salud pública y medio ambiente de manera proactiva y sostenible.
En la actualidad, la inteligencia artificial se está utilizando para diagnosticar enfermedades con una precisión y rapidez excepcionales, incluso en etapas tempranas. Ejemplos de ello incluyen la detección de cáncer de piel mediante algoritmos de reconocimiento de imágenes, y la predicción de enfermedades cardíacas a través de análisis predictivos, además la IA facilita la personalización de los tratamientos médicos al analizar datos específicos de cada paciente, lo que permite desarrollar terapias más eficaces y ajustadas a las necesidades individuales. Existen sistemas que utilizan el aprendizaje automático para ajustar las dosis de medicamentos o recomendar intervenciones basadas en la respuesta del paciente.
Respecto a la prevención de brotes, la IA recopila y analiza datos de hospitales, redes sociales y organismos de salud para detectar patrones que indiquen brotes tempranos, como también mediante algoritmos de aprendizaje automático se analizan datos históricos, climáticos y geográficos para predecir áreas de riesgo y posibles propagaciones. También se pueden rastrean contactos de personas infectadas para contener la propagación de enfermedades. En el futuro, podríamos presenciar una integración completa de la salud digital en la vida cotidiana de los habitantes urbanos. Desde dispositivos portátiles que monitorean nuestra salud de manera continua hasta aplicaciones que nos conectan instantáneamente con profesionales médicos.
En relación a la gestión del aire la IA procesa datos de sensores distribuidos en toda la ciudad para monitorear contaminantes, los cuales al cruzarlos con datos climáticos sirven para predecir alertas de calidad del aire. Por ejemplo en Nueva Delhi, India, posee un sistema de monitoreo impulsado por IA evalúa en tiempo real la calidad del aire y sugiere medidas para mitigar episodios críticos de contaminación, aunque esta situación no ha sido resuelta completamente.
Respecto a la gestión de la calidad del agua, la IA identifica contaminantes químicos y biológicos en el agua utilizando imágenes espectrales y análisis de datos, para detección de contaminantes, que en conjunto con una red de sensores detectan cambios en la calidad del agua, evitando problemas mayores, por ejemplo en Ámsterdam, Países Bajos, las técnicas de IA ayudan a monitorear en tiempo real la calidad del agua en canales y ríos, protegiendo tanto la biodiversidad como el abastecimiento humano.
V. Participación Ciudadana y Gobernanza:
Pregunta 5: La interacción entre ciudadanos y gobiernos es fundamental para la gestión urbana. ¿Cómo puede la IA mejorar la participación ciudadana y hacer que las decisiones gubernamentales sean más transparentes y efectivas?
La inteligencia artificial (IA) tiene el potencial de revolucionar la relación entre los ciudadanos y los gobiernos, mediante el análisis de datos sociales donde se analiza las preocupaciones y sugerencias de los ciudadanos mediante datos de redes sociales, encuestas y foros en línea. También ayudan a facilitar la comunicación directa con los ciudadanos, respondiendo consultas y recolectando opiniones en tiempo real, medio Chatbots y asistentes virtuales. Por ejemplo Decidim Barcelona, España, que es una plataforma digital que promueve la participación democrática, permitiendo a la ciudadanía debatir, proponer y monitorear las actividades participativas en toda la ciudad. Es un espacio para que los ciudadanos decidan su futuro a través de procesos participativos tanto en línea como presenciales.
Pero también, la IA, nos ayudará a identifica grupos específicos de ciudadanos con necesidades similares, para diseñar programas o servicios personalizados. Además hay aplicaciones que fomentan la transparencia, como por ejemplo, Seúl en Corea que muestra el presupuesto y los gastos municipales en tiempo real, fomentando la confianza ciudadana, como es el caso. Por otro lado, también la IA simplifica trámites administrativos, como solicitudes de permisos, reduciendo tiempos de espera y mejorando la experiencia del usuario.
Estoy convencido, que la IA ofrece herramientas clave para fortalecer la participación ciudadana y aumentar la transparencia y eficiencia gubernamental. Sin embargo, para aprovechar plenamente sus beneficios, es crucial abordar los desafíos éticos y promover un enfoque inclusivo. Con una implementación cuidadosa, la IA puede ser un pilar fundamental de la gobernanza en las ciudades inteligentes.
3. Cierre:
Mirando hacia el futuro, ¿qué tan cerca estamos de ver ciudades completamente inteligentes en América Latina? ¿Qué factores considera esenciales para que esta transición sea exitosa?
América Latina posee un enorme potencial para el desarrollo de ciudades inteligentes, impulsado por su rápida urbanización, una población predominantemente joven, y un creciente compromiso con la sostenibilidad. La región está progresando hacia la transformación en ciudades completamente inteligentes, aunque aún enfrenta desafíos significativos. Ciudades como Santiago en Chile, Medellín en Colombia, y São Paulo en Brasil, han realizado progresos notables en sectores como el transporte, la seguridad y la gestión ambiental. Sin embargo, la región todavía debe superar varios obstáculos para alcanzar una integración completa y efectiva.
Para que las ciudades inteligentes se conviertan en una realidad plena en América Latina, es crucial abordar varios factores clave. Entre ellos, se encuentra el desarrollo de infraestructura tecnológica avanzada y plataformas interoperables que permitan una comunicación eficiente entre diversos sectores como transporte, salud y seguridad. Además, es fundamental el apoyo financiero a través de inversiones y financiamiento de colaboraciones público-privadas, incluyendo el acceso a fondos internacionales como los proporcionados por ejemplo, por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ya ha financiado proyectos en la región. También se requieren políticas públicas claras, con marcos regulatorios bien definidos para el uso de datos, la privacidad, inteligencia artificial y la ciberseguridad, áreas en las que Chile ha hecho avances significativos con leyes recientes. Sin embargo, igualmente importante es la capacitación de la fuerza laboral para manejar tecnologías avanzadas y fomentar una cultura de conciencia ciudadana sobre los beneficios y responsabilidades de vivir en una ciudad inteligente, sin lo cual el progreso es limitado.
Finalmente, se espera que, en las próximas dos décadas, varias ciudades de la región logren un alto nivel de integración tecnológica, liderando así la transición hacia un futuro más inteligente y sostenible. Para alcanzar este objetivo, es esencial que los gobiernos prioricen la tecnología como una herramienta clave para el desarrollo urbano sostenible.
Agradecemos a Pedro Palominos por compartir su experiencia y conocimientos sobre este apasionante tema. La integración de la IA en la gestión urbana es un desafío y una oportunidad para crear ciudades más sostenibles, inclusivas y resilientes en el futuro.



