
No es desconocido que en Chile, la migración a crecido mucho estos últimos años y con esto un clima de inseguridad alimentado mayormente por los medios de comunicación y una derecha que quiere recuperar el poder, encontrado en los extranjeros el chivo expiatorio perfecto. Esa misma derecha que en todos los canales de tv los invito a venir.
No voy a desconocer que algunos de los últimos hechos delictuales graves han sido cometidos por extranjeros, pero no justifica la xenofobia de estos últimos días. He visto gente gritándoles “asesinos”, “delincuentes”, por el simple hecho de ser de otro país.
Debemos poner ojo en estos detalles ahora, ya que en el futuro nos podemos ver inmersos en un espiral de xenofobia que puede ir escalando en violencia a niveles inimaginables, solo basta que uno de los nuevos líderes de la derecha más dura se atreva a dar el primer discurso de odio en una plaza pública y apunte al chivo expiatorio como el principal culpable, para que se desate lo peor del ser humano.
Para cualquiera que quiera aplicar un régimen autoritario, la identificación de un chivo expiatorio sobre el que descargar todos los ataques resulta una táctica muy útil para agrupar a las multitudes. Fue la fórmula ensayada por el nazismo para llegar hasta la catástrofe del holocausto, pero también representó un sistema político puesto en práctica por otros gobernantes a lo largo de la historia.
La historia de la violencia humana siempre tiene como trasfondo la ignorancia y el miedo. Tenemos a la mano todas las herramientas y recursos necesarios para superar nuestra ignorancia y, de ese modo, evitar que nuestros miedos se conviertan en violencia. Seamos responsables y démonos el tiempo de analizar bien los problemas país y no culpemos de todo a quienes emigran para poder optar a una mejor vida.



